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Gestión de contenidos y embebidos en web

Internet ha creado un escenario en el que las posibilidades de interacción que las nuevas herramientas ofrecen junto al acceso de un nuevo público objetivo con interés en compartir, expresar y comunicar han configurado un nuevo modelo caracterizado por el dinamismo, la trascendencia de los contenidos y las comunidades de usuarios. En este contexto, como ya se ha apuntado en entradas anteriores, se producen nuevos desafíos en la seguridad jurídica de las empresas y los modelos de negocio digitales. Para ello, la presente entrada ofrece una serie de pautas que faciliten su aproximación a los riesgos y obligaciones legales respecto a compartir e integrar contenidos en redes sociales con particular énfasis en YouTube y Spotify.
 
Además de las plataformas de comercio electrónico, existen multitud de aplicaciones o servicios web centrados en la generación de contenidos. Dos de las herramientas más conocidas son YouTube y Spotify con la que los usuarios pueden subir, compartir y ver vídeos o música. Además, a título orientativo y no exhaustivo, también son muy populares otras plataformas de audio (SoundCloud), videos (Vimeo), fotografías (Instagram, Flickr) o streaming (Ustream).
 
En el contexto de la Web, como principio general no se podrán utilizar obras y prestaciones protegidas por propiedad intelectual en redes sociales, salvo que concurra alguno de los siguientes supuestos:

  • Cualquier obra que se haya creado siempre que no se hayan cedido los derechos de explotación a terceros.
  • Obras con autorización de sus titulares de derechos, ya sea de forma explícita por escrito o a través de una licencia Creative Commons.
  • Obras en el ámbito del dominio público.
  • Obras expuestas con carácter permanente en la vía pública.
  • Discursos o conferencias pronunciadas en público, siempre que se haga con carácter informativo y no meramente comercial.

YouTube establece en la cláusula 8 de sus condiciones de servicio que al compartir un vídeo en dicha plataforma, el usuario otorga a favor de ésta una licencia de uso. Asimismo, se concede idéntica licencia a favor del resto de usuarios “para utilizar, reproducir, distribuir, realizar obras derivadas de, mostrar y ejecutar dicho contenido en la medida de lo permitido por la funcionalidad del servicio” con fines no comerciales. Hay que precisar que ambas licencias quedan canceladas cuando el usuario elimina o borra sus vídeos, pero no así los comentarios, cuya cesión tiene “carácter perpetuo e irrevocable”.
 
Respecto a Spotify, si bien dicha plataforma también permite disfrutar de una manera rápida de compartir música en Facebook enviando enlaces a canciones o listas de reproducción, el acuerdo final de usuario de Spotify establece que es para uso personal, no comercial. Por tanto, de acuerdo a la licencia, sólo se puede conectar Spotify a un perfil de Facebook, no a una página de fans para fines comerciales. No obstante, se extienden los contenidos “libres” vía licencias Creative Commons, que en algunos casos permite el uso de música en proyectos comerciales según la licencia utilizada por el autor o titular, en plataformas como Jamendo, Vimeo music store, Flickr, YouTube o Soundcloud.
 
A modo de conclusión, una gestión de integración de contenidos de terceros y embebidos en web que minimice riesgos legales requiere las siguientes salvaguardas:
 
- Editar unas normas de conducta y recomendaciones para el uso de la cuenta de red social por parte de los usuarios acordes con las condiciones de uso de la plataforma y la legislación vigente.
- En línea con lo apuntado en la recomendación anterior, proceder a la retirada o moderación de contenidos en la cuenta de red social que sean de manera evidente vulneradores de derechos de terceros.
- Preparar un inventario de las fotografías, gráficos, textos, animaciones, sonidos, composiciones musicales, videos, y demás obras que se vayan a reproducir total o parcialmente, al objeto de regularizar su licencia de uso.
- Revisar las condiciones de uso de la plataforma de Web 2.0 donde se haya encontrado contenido que se quiera utilizar para verificar si ésta permite su reproducción para fines comerciales o de publicidad.
- Obtener una autorización por escrito de YouTube o negociar directamente con el titular de los derechos de explotación al objeto de conseguir una autorización, preferiblemente gratuita, del video o canción con el argumento de la difusión que se va a dar a su obra.
- Definir las políticas de publicación y guías de estilo corporativo en redes sociales.
- Formar a los administradores y Community Managers respecto a los aspectos legales de las redes sociales
 
Nota: Imagen de Odalaigh bajo una licencia creative commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Generic (CC BY-NC-ND 2.0)